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subaru·hace 5 d
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Reseña Alpha Nomos | Un roguelike con acción sinfónica

Con un buen apartado sonoro y una propuesta basada en combos rápidos, el videojuego Alpha Nomos, desarrollado por RibCage Games, traslada a la adorable protagonista, Cello, a un escenario forestal que parece sacado de una caja de marionetas.

Un mundo devastado y una jugabilidad con toques musicales

A primera vista, se puede apreciar que los gráficos son una de sus mayores fortalezas. Cabe destacar que el título atrapa por la temática sinfónica que se utiliza tanto en el diseño del bosque como en los efectos visuales, lo que se mantiene presente en gran parte del juego.

El aspecto de un bosque plagado de muñecos recuerda un poco al videojuego Puppeteer, lanzado allá por 2013 para PlayStation 3. Aunque Alpha Nomos presenta pasadizos con radios, pianos y marionetas hostiles, todos estos elementos logran transmitir un mundo de juego único, manteniendo la estética propia de aquella época.

Después de ver el apartado artístico, cabe resaltar que la experiencia con mando mejora la jugabilidad y facilita dominar el ritmo en comparación con el teclado y el ratón. La música y el mundo caótico generan una atmósfera de primer nivel. Es por esto que el juego resulta entretenido durante horas, una sensación que aumenta al encadenar combos sincronizados con los efectos de la banda sonora.

Esquivar, escapar y reposicionarse para ejecutar combos aéreos puede ser la mejor estrategia para superar los pasadizos avanzados. Algo a favor es que cada enemigo presenta diferentes patrones de movimiento, lo que aporta variedad a los combates.

En cuanto al rendimiento técnico, no se aprecian caídas de fotogramas y, por lo general, el juego se mantiene fluido, lo que es esencial en los hack ‘n’ slash. Respecto a la latencia de audio, las herramientas de calibración resultan muy útiles para evitar cualquier retraso al ejecutar los combos con las armas principales.

Por otro lado, un aspecto que podría ajustarse es el sistema de combate, concretamente la calibración de la dificultad, ya que no existe una opción para regularla al iniciar una nueva partida. En ocasiones, mantener la puntuación se complica al realizar combos frente a múltiples enemigos, lo que penaliza la puntuación.

Si esto se diseñó intencionadamente para elevar el desafío, puede considerarse parte de la mecánica; sin embargo, sería ideal balancearlo o incluir un selector de dificultad para el público casual, algo como: fácil, normal, difícil o un modo temático como “marioneta sinfónica”, cuyo objetivo podría ser un reto para los jugadores más profesionales. De cualquier manera, la fórmula actual es divertida y lo que se menciona debe tomarse más como una sugerencia que como un fallo de juego.

Quienes hayan jugado otros títulos similares notarán que la jugabilidad de Alpha Nomos está bien lograda. Para un hack ‘n’ slash cuyo enfoque se basa en un combate rítmico y frenético, este aspecto refuerza la identidad del juego.

Banda sonora y potenciadores únicos

Como se mencionó antes, los potenciadores no son simples cambios mínimos para la protagonista, sino que están vinculadas a la ambientación musical del juego.

Al combatir contra los muñecos, estos potenciadores se basan en efectos de audio reales como el flanger, el reverb y el delay. Al activarse, no solo modifican el daño del personaje, sino también los sonidos que se producen en cada partida o run, alterando incluso el estilo de juego de las armas de Cello.

Esto le otorga un punto extra a cada nueva partida, ya que al escoger entre diferentes combinaciones se obtienen nuevos efectos de audio. Por ejemplo, priorizar los potenciadores de delay resulta una buena estrategia para jugadores casuales, ya que permite al jugador reposicionarse antes de que los enemigos carguen sus habilidades, un factor decisivo para los que quieran avanzar más lejos en la run sin tantas complicaciones.

Otro ejemplo sería el flanger, que normalmente brinda potenciadores de daño cada cierto número de ataques o combinaciones. En cualquier caso, incluso dejando a un lado los potenciadores y la banda sonora, el escenario da la sensación de que la música se mueve con el personaje y cambia de ritmo con cada uno de estos potenciadores.

Diseños, marionetas y… ¿ambientación?

Un aspecto destacable es la total sincronización de los elementos en el mundo. Los muñecos atacan al ritmo de la música, mientras que Cello también interactúa con la melodía para contrarrestarlos. En cuanto a los personajes, cada uno posee una identidad clara; aunque no cuentan con voces más allá de balbuceos, sus funciones se entienden perfectamente.

La premisa y la atmósfera general del mundo resultan atractivas. Cello destaca como protagonista, y su apariencia, inspirada en un bufón, tiene elementos que funcionan bien con la estética del juego. Esto aumenta si se suma el gorro de cascabeles que suena con cada acción.

En este punto también se debe rescatar la premisa que el juego presenta: «La música es la mejor arma». Esto no solo se refleja en el estilo de combate de Cello, sino en toda la ambientación, desde el arsenal hasta los potenciadores temporales o los enfrentamientos entre pasadizos. La banda sonora posee un toque adictivo que se integra de forma clave con el sistema de armamento y los potenciadores. Estos últimos incrementan el daño base del personaje y añaden multiplicadores para los combos, lo que obliga en ocasiones a intercambiar potenciadores de daño por puntos de vida, o viceversa.

Por otra parte, la inclusión de aldeanos inspirados en animales de cuento es un gran acierto, en especial el personaje del cascanueces que ejerce como maestro para mejorar las armas principales. El diseño de estas últimas es sobresaliente. Son pocos los juegos que utilizan instrumentos musicales como armas; de hecho, las referencias más claras con esa misma esencia de un personaje musical son I-No en Guilty Gear o Chai en Hi-Fi Rush.

Respecto a la Xyloblade, esta tiene una buena fluidez a la hora de encadenar combos y sus animaciones transmiten una sensación cercana a Devil May Cry. No obstante, Alpha Nomos logra diferenciarse de varios hack ‘n’ slash al introducir mecánicas musicales dentro del género roguelike, un factor poco común que le otorga un valioso punto extra.

Un punto que podría mejorar es la variedad en el diseño de los enemigos, ya que tras largas sesiones de juego estos pueden resultar repetitivos. Aunque varían sus ataques entre cabezazos, láseres, cuchillas y cucharas, a los jugadores que busquen alcanzar los pasadizos más profundos les puede resultar una experiencia un poco monótona. Pese a aquello, se comprende que, dada la calidad de los personajes actuales, incluir variantes de enemigos requiera tiempo para alcanzar la misma calidad que el resto.

Aun así, Alpha Nomos se diferencia y logra destacar gracias a la estética de sus personajes y a sus mecánicas únicas.

Conclusión

Con lo antes mencionado, Alpha Nomos tiene una base positiva como juego roguelike de ritmo. La banda sonora, los gráficos y los personajes combinan a la perfección, creando un mundo en completa sintonía que resulta agradable de recorrer en cada run. El único detalle es el ajuste de la dificultad. Aunque no es un fallo como tal, un buen ajuste en futuras versiones haría el juego más agradable para los jugadores casuales. Alpha Nomos sin duda logrará atraer a jugadores que quieran probar algo nuevo, así como a los más experimentados en juegos de ritmo.

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