La desarrolladora y editora Velron Games nos presenta BloodThrone: Eternal Reign, un roguelike de estrategia centrado en la gestión de tu propio Coven de vampiros, y de tu fortaleza gótica, a lo largo de cinco regiones distintas y cinco “épocas” diferentes. Desde la Edad Media, pasando por el Londres victoriano hasta llegar a épocas más futuras. El juego se lanzó el 23 de septiembre de este año en Steam.
En el apartado gráfico nos encontramos con un juego 2D pixelado que consigue una atmósfera casi simpática durante todo el gameplay, aunque tiene detalles algo mejorables en el apartado gráfico, como por ejemplo las piedras de las paredes del castillo, que tienen una textura rara (se puede ver en la siguiente imagen, en las piedras del arco del fondo), aun así, sigue siendo un juego bastante agradable de ver.

En lo que a optimización se refiere, no presenta complicaciones para funcionar en cualquier ordenador. En SteamOS va muy bien y, en Steam Deck, ofrece un rendimiento muy fluido.
El juego te explica desde el principio que usa un sistema de ciclo Día-Noche para la gestión del tiempo, teniendo 30 días para completar cada región y así pasar a la siguiente. Cada varios días tendrás que enfrentarte a distintos bosses. También introduce en unos tutoriales, un poco mal traducidos, el significado de las barras de HP (vida), Castillo y Pánico, y qué recursos son necesarios para avanzar, progresar, conseguir más vampiros y a la vez alimentarlos. Pero no te aclara, por ejemplo, cómo conseguir más “Poder Oscuro”, ya que lo necesitas para “convertir” más aldeanos en vampiros, o para hacer algunas mejoras del castillo o de tus poderes vampíricos.
En estos tutoriales y en el informe nocturno, al que podríamos llamar informe de fin de turno, tenemos un problema con la traducción al español: hay cosas sin traducir y otras están mal traducidas. Esto provoca que algunas de las mecánicas antes mencionadas no se entiendan del todo bien, y necesites empezar una Nueva Partida varias veces para terminar de entenderlas.

Respecto a la gestión de recursos, nos encontramos con un sistema muy habitual en otros juegos del género. Como sucede en muchos juegos de vampiros, el recurso principal es la sangre, y debes gestionarla con cabeza, ya que la necesitarás para las mejoras del castillo, comprar habilidades, alimentar a tus vampiros, etc. Conseguirla es fácil, pero gastarla... Se gasta muy rápidamente. Y, en lo que respecta a este recurso, una de sus mecánicas se vuelve tediosa y pesada, y acabas viéndola como una «pérdida de tiempo». Me refiero a la gestión de la alimentación de tus vampiros. El propio juego te obliga a ir uno por uno y a alimentarlos. Al principio, con pocos vampiros, es fácil y apenas ocupa tiempo, pero cuantos más vampiros tienes, más tiempo tienes que dedicarle, un tiempo que podrías invertir en conseguir más sangre, progresar en el árbol de habilidades, mejorar el castillo, etc. ¿No ha pensado la desarrolladora en implementar una lista desplegable o algo similar para automatizar el proceso?

Con el Poder Oscuro pasa algo similar. ¿Cómo conseguirlo? No tengo la más remota idea, ya que el tutorial no lo menciona y te toca investigarlo interactuando con el castillo y con el propio juego ¿Para qué sirve? Solo he visto que se usa para “convertir” NPCs en vampiros, o para resucitar a tus vampiros muertos.
Como ya he dicho, hay combates a lo largo del juego, si haces que el Pánico suba mucho al matar o convertir aldeanos en las regiones por las que pasas, puedes ser atacado por los mismos aldeanos, y cuando se cumplen los días, serás atacado por el jefe correspondiente de esa semana. Al inicio de cada día, el nivel de Pánico se reduce un poco respecto al que había al finalizar el día o turno anterior.
Los combates son fáciles e intuitivos. En este tema no hay mucho más que decir. Si luchan tus vampiros contra la milicia o la horda de cazadores solo tienes un botón de “ATACAR”, pero cuando luchas tú contra el Boss tienes tres botones “ATACAR”, “HIPNOSIS”, disponible solo si tienes la habilidad correspondiente desbloqueada, y “RETIRADA” no hace falta más explicación sobre este ¿verdad?

Por cierto, la desarrolladora menciona que ha usado IA generativa para algunas cosas, como se indica en su ficha de Steam:
“Some of the visual material for this game was created with the help of generative AI tools. Specifically, the opening cinematic and several of the promotional images on this store page were produced using AI-assisted image generation, followed by manual editing, compositing and art direction by our team. All gameplay, code, design and audio were created without generative AI.” (Texto extraído de la ficha del juego en la tienda de Steam)
No es algo malo en sí mismo, teniendo en cuenta la explicación de la desarrolladora, en lo que respecta a la cinemática inicial, podrían haberla pulido un poquito y haber traducido sus subtítulos al español, ya que no se entiende del todo bien. Otro aspecto que merece una mención aparte es el sonido de la cinemática inicial, está muy mal ecualizado. La música está demasiado alta y la voz del narrador está muy baja, quedando casi como un murmullo de fondo algo inapreciable.
En definitiva, no es un mal juego, pero debo decir que no está bien “rematado”. Adolece de esos fallos arriba mencionados, pero si los dejamos a un lado, queda un juego ligero que puede entretener durante un rato. La premisa de gestionar tu propio Coven de vampiros y el castillo es cuanto menos curiosa, la elección de un estilo roguelike 2D lo hace un juego realmente sencillo y simple. «Pero necesita más trabajo de pulido y corregir los fallos mencionados. Si se solucionan, podríamos estar ante un juego bastante interesante, especialmente por su precio.»
PUNTOS A FAVOR:
Gráficamente es muy agradable
La premisa es cuanto menos curiosa e interesante
Mecánica de combate fácil de aprender
Muy buena optimización
Varios niveles con distintas ambientaciones
PUNTOS EN CONTRA:
Traducción deficiente
Tutoriales poco explicativos
La gestión de la sangre y la alimentación de los vampiros es una mecánica ineficiente
La cinemática inicial tiene subtítulos “pegados” al video y la música no permite que se escuche la voz del narrador