La península ibérica se encuentra en guerra constante; es momento de demostrar qué reino podrá trascender a lo largo de las distintas generaciones. Esta es la premisa de Crown of Hispania, desarrollado por Regalis Studio y publicado por indie.io. Un sandbox de estrategia que busca competir con los grandes títulos actuales.
La reseña de este videojuego se está realizando con el título en estado de acceso anticipado y no con la versión final del mismo, por lo cual muchas de las mecánicas pueden cambiar y mejorar en el futuro. Además, los desarrolladores han mencionado que trabajarán en futuras actualizaciones escuchando los comentarios de su comunidad.
Un mundo con muchas posibilidades

Crown of Hispania permite reescribir la historia de la península ibérica del siglo XI, con un total de trescientas provincias en donde solo el mejor reino podrá sobrevivir y alzarse con la victoria. El juego permite escoger una de estas provincias y fundar nuestro propio reino, sobre el que tendremos control total. Todo dependerá de las decisiones que tomemos para gestionar de forma eficiente el ámbito militar, la tecnología, la religión, la cultura y el carácter y prosperar con el transcurso de los años.
La base del juego está muy bien hecha. Es verdad que se inspira en grandes títulos ya establecidos, como son Crusader Kings y Europa Universalis, pero se nota que sus desarrolladores buscan crear una identidad propia usando los aspectos más divertidos que puede ofrecer este género de videojuegos.
En cuanto a su apartado estratégico, se nota que es bastante sencillo, pero eso es un beneficio debido a que el juego es fácil de aprender y no es una avalancha de información que puede alejar a muchos nuevos jugadores que tal vez se asusten al ver una gran cantidad de características que no comprenden al principio. Conserva una complejidad suficiente para que, en partidas largas, las decisiones que se vayan tomando tengan repercusiones o beneficios para los descendientes de nuestro linaje.

De igual manera, la posibilidad de poder mover libremente al ejército ayuda a explorar las diferentes provincias y permite crear flanqueos o nuevas estrategias para afrontar mejor las guerras. Eso sí, las batallas son automáticas y podrían ganar complejidad si pudiéramos elegir qué tipos de soldados llevar, o si se añadieran pausas durante los enfrentamientos para tomar diferentes decisiones. De este modo, el sistema de combate no se sentiría tan superficial.
Cuando el apartado artístico no acompaña
Aunque Crown of Hispania tiene una base bastante buena que puede mejorar para ser un gran juego en su versión final, lo que no nos ha convencido es su apartado artístico. Y es que el título visualmente no atrae para querer jugarlo; varios de los diseños de los personajes parecen hechos con prisa y no parece haberse invertido suficiente tiempo en corregir las expresiones faciales. Asimismo, algunos de los detalles del mapa son muy borrosos y a veces es difícil distinguir si estamos viendo un reino, un pueblo o simplemente una muralla.
Si a esto le sumamos que las animaciones de los personajes al moverse y pelear son demasiado sencillas, el juego tiene serios problemas para conservar la lógica de un mundo histórico y vistoso, con reyes y reinos, con guerras y con ejércitos que combaten por su honor. Esta falta de empaque visual puede perjudicar al título entre los nuevos jugadores, que quizá no les llame la atención este apartado, especialmente teniendo en cuenta que existen otros títulos con un acabado gráfico más cuidado que podrían llamar más su atención.

Muchos problemas que pueden ser solucionados
Hay varios problemas que perjudican la experiencia del jugador. Uno de esos aspectos es la interacción con otros reinos. Dentro de este mundo se puede buscar alianzas o destruir a los demás imperios y aunque, en principio es una idea sólida, parece que el juego simplemente te impulsa a estar en constantes guerras. Esto se debe a que cuando se busca hacer alianzas es tan sencillo como hacer clic y, en general, los reinos aceptan firmar un tratado de paz o comerciar con materias primas. Eso es prácticamente todo lo que se puede hacer con los reinos en materia de alianzas. No existe un sistema más complejo en el que haya que tratar de reforzar relaciones. Ni siquiera podemos interactuar abiertamente para favorecer la mezcla de linajes, un aspecto que está implementado, pero que acaba perdiéndose. Esto hace que el juego se vuelva aburrido rápidamente, mientras que estar en combates resulta más divertido. La mecánica de estar en enfrentamientos continuamente, generando ejércitos para librar guerras, se vuelve más entretenida, pero esto es un problema ya que el juego te está obligando solo a pelear.

Otro problema es la traducción al español que tiene el juego. Hay varios errores de traducción que deberían ser revisados. En ocasiones los textos salen en inglés y a veces las palabras usadas en español son algo rebuscadas. Esto se puede solucionar con una revisión de las traducciones y puede ser mejorado rápidamente.
Finalmente, el último gran problema es la IA que tiene el juego. Esta no es muy compleja y pareciera que a una gran parte de los reinos no les importa lo que sucede a su alrededor, a veces algunos reinos nos declaran la guerra, pero otras veces, aunque estén cerca, ni siquiera intentan interactuar con nosotros. Dentro de la descripción en la página del juego se menciona que la IA es inteligente y que siempre está interactuando para que, como jugadores, tengamos que lidiar con muchos problemas. Aunque nos gustaría decir que así fue en las partidas jugadas, hubo más interacciones dentro de nuestro propio territorio, provocadas por rebeliones y diferencias religiosas, que con las demás provincias.
Conclusiones
Crown of Hispania tiene una base bastante sólida que puede resultar en un producto final muy bueno. Lamentablemente, el juego tiene numerosos problemas, desde un apartado artístico que deja mucho que desear hasta una jugabilidad que llega a aburrir rápidamente por culpa de una IA que necesita ser revisada. Aun con estas carencias, se pueden corregir los errores durante el acceso anticipado y llegar a competir con franquicias ya consolidadas del género.