
Este título es traído por el estudio independiente Pixel Reign y distribuido por Super Rare Originals. Es un shooter en primera persona de tipo roguelite, con gráficos retro pixelados.
Despiertas en la gigantesca nave llamada «Orpheus». Esta se encuentra a la deriva por el espacio y no recordamos lo que pasó, salvo nuestro nombre: Alex. Nos explica que la nave se halla en ese estado a causa de la invasión de unos seres llamados Dakphages, por lo que nos insta a recuperar el control.
Lamentablemente, estos seres han infestado casi todas las habitaciones de la Orpheus y han transformado a los pasajeros en aberraciones fusionadas con tecnología.

Conforme recorremos la nave, armados con nuestra fiel espada, nos percataremos de que algo no encaja. Aparecemos en un lugar distinto cuando somos derrotados, como si nuestra conciencia fuera trasladada a un cuerpo diferente en cada ocasión. También encontraremos a otros miembros de la tripulación despedazados sin piedad y con nuestro mismo traje, sin olvidar que absorbemos biomasa para mejorarnos en cada iteración.
¿Realmente es la primera vez que recorremos la nave? ¿Somos clones? ¿O hay algo más oculto en las sombras de la Orpheus y la corporación Alcantha X? Además, ¿qué significan esos letreros por toda la nave? Utopia is nigh.
Abandona toda esperanza, tú que despiertas aquí
Con esa premisa te sumerges en el navío, donde el horror y la ciencia ficción nos esperan. Buscando armas y mejoras para defendernos, intentaremos evitar convertirnos en el menú del día. Esta obra utiliza el sistema de esquive y el gasto de resistencia para los movimientos físicos, por lo que deberás tener cuidado en dónde usar el salto y los ataques cuerpo a cuerpo si no quieres verte rodeado de criaturas. Así y todo, en muchas ocasiones tus armas a distancia serán tus mejores aliadas.
Cada vez que mueres, podrás mejorarte a través de un árbol de habilidades donde gastarás la biomasa que obtuviste.

El juego arma las salas de forma procedimental, lo cual garantiza que jamás tendrás una partida igual al anterior. Algunas veces estarás rodeado de criaturas y explosivos en pequeños espacios, mientras que en otras oportunidades tendrás habitaciones enormes para explorar y armar tu estrategia de una manera más segura.
También existe un pequeño sistema de riesgo/beneficio en ciertos lugares, representado por bulbos verdosos en la pared. Al intentar abrirlos con un ataque cuerpo a cuerpo, recibirás daño, pero en algunos de estos lugares habrán zonas secretas llenas de recompensas, incluso tienen máquinas de azar que te pueden otorgar dinero, mejoras o tarjetas de acceso muy al estilo de Doom. ¿Es un riesgo abrirlos? Totalmente. ¿Vale la pena? Por supuesto que sí, en su mayoría. Después de todo, las armas siempre estarán escondidas detrás de puertas especiales selladas con esas llaves.

Al entrar en una cámara con los invasores dentro, toda esa parte se pondrá en cuarentena y no podrás huir hasta acabar con ellos. Si prefieres jugar a lo seguro y enfrentarlos desde el pasillo para escapar en el peor de los casos, malas noticias: el gas llenará el corredor y te matará con rapidez.

Otro factor interesante son las salas de desafíos. Allí podrás acceder a una serie de pruebas de plataformeo donde únicamente debes llegar a la meta. Si fallas, te regresarán al inicio de la sala sin perder salud para reintentarlo. Al terminarlas te darán a escoger entre tres jugosas recompensas que realmente valen el quebradero de cabeza.

Terror clásico
Está diseñado con gráficos pixelados que te recuerdan a joyitas del género como Quake o Doom. Sin embargo, en lo personal, el sobreuso de darle una apariencia antigua puede llegar a agotar un poco la mirada, lo que lo hace cansino.
Aún así, se debe recalcar que estos gráficos generan el ambiente apropiado para transmitir el terror y la incertidumbre, para generar una atmósfera idónea.

Usa el entorno a tu favor
Dentro de la nave se podrán encontrar muchos elementos que pueden ser de utilidad, cofres con mejoras, dispensadores de municiones o salud, etc. Destacan especialmente los barriles explosivos que se pueden dirigir al enemigo (o a los bulbos verdosos) para hacerlos volar por los aires, barras de plasma que se dividirán en tres y tras un tiempo estallarán e incluso unas esporas verdes que, al separarse de su raíz, crearán una nube de gas venenoso que dañará lentamente todo a su alcance. Debes tener especial cuidado de no encadenar muchas de estas explosiones, ya que, si hay demasiadas, podrías eliminar todo rastro de vida en la sala, y eso te incluye.

¡Hey! ¡Yo ya conozco esta habitación!
Noté que, en algunas oportunidades, una zona se repite en toda su estructura: las mismas cajas en los mismos lugares, las mismas plataformas, las columnas, etc. Lo único que cambia es que puede haber otros dispensadores, explosivos o espacios secretos. No es algo grave, pero creo que puede dañar un poco la experiencia.

El protocolo que hay que desentrañar
Debo reconocer que fue muy agradable jugarlo. No soy fanático de los juegos roguelike o roguelite, pero cambié de opinión al probar Moros Protocol. Es un juego muy divertido.
Para los amantes de este género podría ser sencillo en un principio e incluso aburrido, pero su división en tres enormes áreas por las que aventurarse dentro de la nave Orpheus, con nuevos enemigos y nuevos jefes en cada una, lo mantiene interesante.
El apartado musical es más que suficiente para mantenerte sumergido en la intensidad de los combates. Es justo en su dificultad, especialmente por la cantidad de recompensas que recibes, pero debes escoger bien qué equiparte para que te resulte más útil. Bastante recomendable para pasar una tarde divertida.
Otro factor importante a mencionar es la caracterización de los personajes. Están bien escritos, no carecen de personalidad y son bastante tridimensionales en sus diálogos. Tal vez podría quejarme del protagonista, ya que sus reacciones en ciertos momentos son muy planas, pero todo lo demás mantiene el misterio de la Orpheus.

Calificación
Gameplay: 8/10
Trasfondo: 9/10
Apartado gráfico: 7/10
Historia: 7.5/10
Personajes: 8/10