OpenFront es un juego de estrategia en tiempo real y multijugador masivo desarrollado por OpenFront Inc. y Evan Pellegrini, y publicado por OpenFront Inc. Su propuesta nos coloca en mapas compartidos con cientos de jugadores, donde tendremos que expandir nuestro territorio, administrar recursos, formar alianzas y competir por el control del mapa.

Los mapas y el ritmo de cada partida
OpenFront nos da una breve bienvenida antes de llevarnos a la selección de mapas. Contamos con cuatro opciones diferentes, que van desde un mapa global con distintos países hasta escenarios centrados en regiones específicas, como América.
La elección del escenario influye directamente en el desarrollo de cada partida. Algunas pueden resolverse en poco tiempo, mientras que otras pueden prolongarse durante horas si los jugadores consiguen administrar correctamente sus tropas y recursos.
Tropas y control territorial
Hablando de recursos, OpenFront cuenta con un sistema basado en tropas que utilizaremos para desplazarnos entre las diferentes regiones. La cantidad de unidades que enviemos determinará cuánto territorio podremos conquistar: en algunas situaciones bastará con ocupar una parte de la región, mientras que en otras podremos hacernos con ella por completo.
Además, cada país muestra públicamente sus porcentajes y estadísticas militares, por lo que todos los jugadores pueden conocer la situación de sus rivales. Esto hace que nuestro nivel de poder sea visible para los demás y que cualquier nación pueda convertirse tanto en nuestro principal enemigo como en un posible objetivo.

Herramientas para expandir nuestro territorio
OpenFront cuenta con diferentes herramientas que serán fundamentales para administrar y fortalecer nuestro territorio. Entre ellas encontramos edificios que aumentan la cantidad de soldados disponibles, así como un sistema ferroviario que genera ingresos mientras permanece en funcionamiento. También podemos utilizar embarcaciones comerciales para establecer intercambios con otros países y obtener recursos que ayuden a sostener nuestras operaciones.
La parte militar cuenta con sus propias opciones. Los buques de guerra pueden interceptar embarcaciones comerciales enemigas para apoderarse de sus suministros, además de enfrentarse a otras unidades navales. A esto se suman los silos de misiles, que funcionan como bases desde las que podemos emplear algunas de las armas más poderosas del juego, como los misiles de hidrógeno y los misiles nucleares.

Entre las opciones más destructivas encontramos los misiles MIRV, capaces de atacar múltiples objetivos y provocar un impacto considerable sobre la infraestructura y las fuerzas de un país. Sin embargo, su utilización implica un coste elevado y un riesgo importante, por lo que recurrir a ellos requiere valorar cuidadosamente el momento adecuado.

La tregua como herramienta diplomática
No todo se reduce al enfrentamiento directo. OpenFront también incorpora un sistema de treguas que permite establecer acuerdos temporales con otros países para evitar los ataques durante un periodo determinado. Mientras el acuerdo permanece activo, los jugadores no pueden aprovechar una situación de vulnerabilidad para iniciar un ataque contra el territorio protegido por la tregua.
Una vez que el periodo establecido llega a su fin, ambos países pueden decidir si retoman las hostilidades o si prefieren renovar el acuerdo. Este sistema añade una dimensión diplomática a las partidas, ya que negociar una tregua puede servir para ganar tiempo, reorganizar nuestras fuerzas o concentrar recursos en otros frentes.

Una partida que puede cambiar en cualquier momento
OpenFront puede no dar la mejor impresión al principio, pero conforme avanzan las partidas, el juego comienza a demostrar realmente lo que puede ofrecer. Es un juego que nos mantiene bajo presión, porque, cuando creemos tener el mejor gobierno y pensamos que somos prácticamente invencibles, una mala decisión puede cambiarlo todo y convertir nuestra nación en un Estado incapaz de defenderse.