Hell Of War: Combined Arms es un juego táctico indie desarrollado y publicado por Ravens Row, lanzado en early access el 24 de septiembre de 2026 en Steam por 11,50 USD. Se define como un juego de tipo Real-Time Command Action (RTCA), una mezcla entre estrategia en tiempo real y acción en primera persona que permite al jugador comandar operaciones militares desde un dron de mando y, en cualquier momento, tomar control directo de cualquier unidad en el campo de batalla.
Una propuesta que se entiende desde el primer momento
Desde que se inicia el juego, la propuesta queda clara. El jugador tiene acceso a cuatro operaciones disponibles y, antes de cada misión, debe elegir con qué recursos cuenta: infantería de apoyo dividida en dos escuadrones con armas y costes distintos, unidades de respaldo como artillería, misiles, tanques y camiones, así como drones de combate y drones FPV. Todo esto se gestiona con una cantidad limitada de puntos que el juego asigna por misión, lo que obliga a pensar bien antes de lanzarse al combate.
La experiencia recuerda a juegos como Bodycam o ARMA 3, pero sin llegar al extremo del realismo que estos proponen. Es una mezcla interesante: desde el dron de mando se tiene una visión táctica del campo de batalla, y en cualquier momento se puede cambiar a una tropa de infantería, un dron FPV o un tanque. Esa transición entre el comando y la acción directa es lo más llamativo del juego, y funciona bien como concepto.
Uno de cuatro mapas que contiene el juego.Lo que ya funciona
La destrucción del entorno mediante misiles dirigidos es uno de los puntos más satisfactorios. Ver el impacto de la artillería y sus efectos en el terreno transmite un peso real a las decisiones tácticas.
La variedad de apoyos disponibles, desde sistemas de cohetes hasta misiles de precisión, añade capas estratégicas que hacen que cada operación presente una dinámica diferente dependiendo de cómo se decida usar los recursos.
La premisa del juego también comunica bien hacia dónde quieren ir los desarrolladores, y eso se nota desde los primeros minutos. Para ser un proyecto desarrollado por una sola persona, la ambición es considerable y el resultado base es más sólido de lo que podría esperarse.
La destrucción de los escenarios es espectacular.Lo que necesita trabajar
Explicado esto, el juego sigue en early access y se nota. Las mecánicas al momento de controlar una tropa de infantería resultan rígidas; los movimientos son pesados y acertar a los enemigos desde esa perspectiva genera más frustración de lo que debería. La configuración de controles también presenta problemas: si se intenta reasignar botones, el sistema no guarda los cambios o simplemente los revierte a su estado original.
La destrucción del entorno, aunque satisfactoria con artillería pesada, pierde consistencia en situaciones más pequeñas. Dispararle a una pared con un RPG requiere entre cuatro y cinco impactos para derribarla, lo que rompe un poco la inmersión en un juego que apuesta por el realismo táctico.
Otro punto a mejorar es el desplazamiento de las tropas, puesto que las zonas por conquistar suelen estar separadas por distancias considerables, y el movimiento a pie de las unidades es lento, lo que puede hacer que las operaciones transmitan un ritmo más pausado de lo necesario.
A distancias medias es bastante complicado detectar a los enemigos.¿Vale la pena?
En su estado actual, 11,50 USD es un precio que cuesta justificar, ya que el juego tiene una base sólida y una dirección clara, pero todavía le falta desarrollo para estar a la altura de lo que promete. Para quienes disfrutan de los juegos tácticos y quieren acompañar el proceso de un proyecto con potencial real, puede ser una compra interesante. Para quienes prefieren una experiencia más pulida, lo mejor es esperar a que el early access avance.
Ravens Row tiene algo entre manos. Si el desarrollo sigue la dirección correcta, Hell Of War: Combined Arms podría convertirse en una propuesta sólida dentro del género; pero por ahora, es una buena idea que todavía está encontrando su forma.