Low-Budget Repairs: el arte de reparar sin gastar

Desarrollado por el estudio independiente Gray2RGB y publicado por Simplicity Games y PlayWay S.A., Low-Budget Repairs nos lleva hasta un bloque de apartamentos de la Polonia de los años 90 para ponernos al frente de nuestro propio pequeño negocio de reformas. La premisa es bastante sencilla: aceptar trabajos, conseguir que el cliente quede satisfecho y ganar todo el dinero posible gastando lo menos posible. Aquí no importa que los azulejos estén perfectamente colocados o que la pintura quede impecable; nuestro mentor nos enseña desde el principio que lo importante es terminar rápido y pasar al siguiente trabajo.
Y precisamente ahí está la gracia. Podemos hacer las cosas con cuidado si queremos, pero el juego nos anima constantemente a buscar atajos, utilizar materiales baratos y encontrar soluciones poco convencionales. Si podemos ahorrar pintura diluyéndola con agua, utilizar herramientas de segunda categoría o buscar una manera más rápida de terminar una tarea, adelante. Incluso hay situaciones en las que la solución más absurda puede ser también la más rentable. Es una idea que consigue diferenciarlo de otros simuladores de reformas y que, cuando funciona, resulta divertida.
Reformas rápidas, chapuzas y algo de libertad

La jugabilidad gira alrededor de aceptar trabajos y completar diferentes reformas. Podemos encontrarnos desde pequeñas reparaciones hasta trabajos más importantes, como baños que necesitan una buena puesta a punto o viviendas que requieren una remodelación más completa.
Lo que más me ha gustado de esta propuesta es que no te obliga a convertir cada reforma en una obra de arte. Puedes dedicar tiempo a dejarlo todo perfecto, pero la filosofía del juego es otra. Aquí interesa ser rápido, gastar poco y conseguir beneficios. Esto hace que las reformas sean más dinámicas que en otros títulos del género y evita que tengamos que invertir horas en cada vivienda. También permite experimentar y buscar nuestra propia manera de resolver determinadas situaciones, algo que varios análisis han destacado como uno de sus puntos fuertes.
Una historia que acompaña a las reformas

Aunque podríamos pensar que todo se reduce a reparar pisos y ganar dinero, el juego intenta darle algo más de contexto a nuestra actividad. Mientras realizamos trabajos también tenemos nuestra propia vivienda, que podemos ir mejorando con los ingresos obtenidos. Esto consigue que exista un objetivo más allá de completar una reforma y recibir el pago correspondiente.
La historia tampoco me ha parecido especialmente profunda, pero sí suficientemente entretenida para acompañar la experiencia. Hay personajes bastante particulares y situaciones que buscan constantemente el humor, algo que encaja con la filosofía general del juego. Incluso el propio planteamiento de nuestro trabajo ya resulta bastante cómico: encarnas a un profesional que debería preocuparse por hacer las cosas correctamente, pero nuestro principal objetivo es ahorrar dinero y terminar cuanto antes.
No es otro simulador de reformas

Aquí es donde creo que hay que tener claro qué tipo de juego tenemos delante. Low-Budget Repairs puede recordar inicialmente a otros simuladores de reformas, pero su planteamiento es bastante diferente. Si eres de los que disfrutan dedicando muchísimo tiempo a limpiar, decorar y dejar una vivienda perfecta, probablemente esta propuesta no sea la más adecuada.
En cambio, si te gusta la simulación y prefieres que las tareas sean más rápidas, con cierta libertad para hacer las cosas a tu manera, aquí puedes encontrar una experiencia más ligera. Las reformas no se hacen pesadas precisamente porque el juego intenta que avancemos con rapidez. Eso sí, sigue siendo un simulador y, si este género no te interesa demasiado, la premisa de ahorrar dinero y hacer las cosas deprisa probablemente no sea suficiente para mantener tu atención durante mucho tiempo.
Una experiencia positiva, pero con algunos tropiezos
"toma la primera droga a la izquierda"Después de bastantes horas jugando, mi experiencia general ha sido positiva, aunque tampoco estamos ante un juego que me haya dejado impresionado. Uno de los principales inconvenientes que he encontrado es la presencia de algunos bugs durante determinadas misiones. En varias ocasiones he tenido que cargar una partida para poder continuar porque la misión no avanzaba correctamente. Y aquí sí tenemos un inconveniente importante: después de pasar bastante tiempo pintando, colocando azulejos y trabajando en una reforma, tener que cargar una partida y repetir parte del trabajo puede resultar bastante frustrante.
También he notado que algunas pantallas de carga se hacen un poco largas. No ocurre siempre, por lo que no llega a romper el ritmo de la experiencia, pero sí es algo que se aprecia de vez en cuando. Son pequeños detalles que terminan ensuciando una experiencia que, por lo demás, no me ha dado problemas especialmente graves.
La traducción al español también merece una mención, ya que en algunos momentos las frases resultan poco naturales. El propio estudio reconoce oficialmente en Steam que utilizó IA para algunas traducciones, además de parte de la música y determinados elementos visuales. Me resulta difícil entender que se utilice IA para crear parte de la música y, al mismo tiempo, se comercialice la banda sonora oficial como un producto independiente. El estudio también aclara que el juego no genera contenido mediante IA durante la partida y que esta tecnología no se utilizó para programarlo.
En cuanto al apartado visual, personalmente no tengo conocimientos suficientes sobre arte como para afirmar que una parte concreta haya sido creada mediante IA, y tampoco he tenido la sensación de que todo el juego esté hecho de esa manera. Por eso prefiero quedarme con lo que sí podemos comprobar: los desarrolladores han declarado que utilizaron IA en algunos elementos visuales, pero no en todo el apartado artístico.
¿Merece la pena ponerse manos a la obra?

Low-Budget Repairs es un juego de simulación con una idea bastante particular: convertir las reformas en una carrera por gastar poco, terminar rápido y conseguir beneficios. Su mayor virtud está precisamente ahí, en permitirnos alejarnos de la obsesión por la perfección y buscar soluciones más rápidas, baratas y, en ocasiones, bastante absurdas. La propuesta tiene personalidad y consigue diferenciarse de otros simuladores del género, aunque algunas tareas pueden resultar repetitivas y determinados controles o sistemas todavía necesitan más pulido. Estas sensaciones coinciden en parte con las críticas de otros medios, que valoran su concepto pero señalan que la ejecución es irregular.
Conclusión
Después de bastantes horas, Low-Budget Repairs me deja una sensación positiva, aunque con la impresión de que podría haber llegado mucho más lejos con algo más de pulido. Me ha gustado su forma de plantear las reformas, la idea de trabajar rápido y barato y la progresión relacionada con mejorar nuestra casa, mientras que los bugs al cargar partida, las largas esperas en las pantallas de carga y una traducción mejorable son aspectos a pulir. Lo recomendaría principalmente a quienes ya disfrutan de los simuladores de reformas y buscan algo más ligero, dinámico y desenfadado que una experiencia centrada en dejar cada vivienda perfecta; si este género no te atrae demasiado, probablemente su propuesta no sea suficiente para mantener tu interés durante muchas horas. No es un juego perfecto, pero sí una alternativa curiosa para quienes prefieran hacer una chapuza rápida antes que una reforma de lujo.