Arte de Sous RaccoonUn sábado por la tarde, después de una serie de partidas intensas de Overcooked en las que tu grupo pasó de los gritos a las carcajadas y más tarde a las felicitaciones luego de haber logrado un combo y quemado un plato, la sesión llega a su fin y el equipo se disuelve. Al quedarte solo, todavía con ganas de un poco más de frenesí culinario, abres la biblioteca de Steam y descubres que el 1 de octubre se estrenó un título peculiar protagonizado por un pequeño asistente de cocina peludo que debe tomar pedidos, acercar ingredientes al chef y mantener entretenidos a los clientes mientras los defiende de criaturas que quieren arruinar el servicio. Con cada día que pasa, el restaurante flotante atrae más comensales, más platos y más amenazas, y solo queda una interrogante: ¿podrá Elmo mantener a flote el servicio sin que el restaurante naufrague en la última ola de enemigos?
Sous Raccoon, desarrollado por Novice Flow y publicado por Rising Tide, se presenta como un simulador culinario estratégico con elementos rogue-lite que arranca con calma, casi como un turno relajado de cocina, pero que pronto sube la dificultad hasta niveles capaces de desafiar a quienes vienen curtidos de otros juegos de caos gastronómico.
Un hurto que terminó dándote trabajo
La historia de este juego es sencilla y directa, pensada más como excusa encantadora que como gran saga. Elmo, un mapache hambriento y nuestro protagonista, entra en una panadería buscando algo que llevarse al estómago y termina robando una rebanada de pan, lo que desata la persecución del panadero por las calles. En plena huida, el mapache cae frente a un chef vikingo encargado de la cocina de un barco que está descartando postulantes uno tras otro por su falta de paciencia.
El chef prueba el pan que Elmo llevaba consigo, mejora de inmediato su ánimo y decide contratar a este ladrón improvisado como ayudante de cocina en el barco-restaurante. Es una historia de origen breve pero efectiva, que explica por qué un roedor poco profesional termina trabajando en alta mar y deja espacio para empatizar con su torpeza inicial antes de que construyas sus propias habilidades de mapache chef.
Un comienzo lento, pero con progreso desafiante
Sous Raccoon se plantea de inicio como una experiencia para un solo jugador, que despierta cada jornada en la camarote del barco. Sobre el escritorio se encuentra un libro que condensa los sistemas esenciales: mejoras de personaje mediante monedas, cambios y potenciadores del arma principal, contratación de ayudantes de cocina y opciones de personalización tanto el protagonista como de la habitación. Al comienzo solo se dispone de unas pocas monedas, suficientes para retoques menores, pero después de varias runs, la economía interna permite ajustar mejor el estilo de juego.
Cuando arranca el turno, los comensales comienzan a ocupar las mesas y sobre cada uno aparece una barra de salud que indica su paciencia y la propina potencial. Verde significa clientes contentos y propina alta, amarillo señala un estado intermedio y rojo avisa de que están al borde del colapso; si la barra se vacía, el resultado es trágico para el cliente y para la reputación del restaurante. Debes moverte con agilidad para que esa barra descienda lo menos posible mientras mantiene el barco funcionando.
Escenarios que pueden o no cambiar en cada partidaCada pedido se lleva primero a la mesa del chef, que inicia la preparación del plato y solicita ingredientes concretos. Algunos platos requieren dos ingredientes y otros hasta cuatro, lo que alarga el proceso de cocina y hace caer la barra de salud con rapidez. Para compensar este tiempo de espera, Elmo puede entretener a los comensales bailando cerca de ellos, aprovechando un rango de curación limitado que permite recuperar parcial o totalmente su salud según la posición.
La presión no viene solo por la espera; criaturas de distintas características invaden el mapa y golpean a los clientes, lo que reduce aún más su barra de vida. Elmo puede repeler estos ataques usando un rodillo que lleva en la pata, cuya fuerza y velocidad se pueden mejorar en la cabina para transformar al mapache en una especie de soporte ofensivo capaz de defender la sala mientras se mantiene el ritmo de la cocina.
Es una locura tener que tomar pedidos y proveer al chef con ingredientes mientras vences enemigosTras superar cada nivel aparece un pirata que ofrece habilidades temporales al estilo rogue-lite: giros más rápidos, menos tiempo de enfriamiento, curación acelerada, aumento del rango de regeneración, entre otras opciones que dejan espacio para builds distintas según la forma de afrontar el caos. Estas mejoras se compran con una moneda especial que no corresponde a las propinas, sino a unas piezas de oro que se obtienen golpeando gaviotas que sobrevuelan el escenario con pequeños cofres a la espalda.
Con todos estos sistemas activos. pedidos, defensa, curación, economía de mejoras, el jugador debe priorizar constantemente qué acción resolver primero, lo que convierte cada jornada en una especie de partida de gestión en tiempo real donde cada error se paga caro. La duración del día está marcada por un reloj de sol en la parte superior de la pantalla, y al terminar la jornada el chef ofrece dos posibles niveles para continuar, con diferentes configuraciones de cocina, distribución de mesas y condiciones especiales que pueden facilitar o endurecer la partida, como más velocidad a cambio de más enemigos o clientes menos pacientes.
Colores dulces que resaltan ternura en Elmo y el amargado chef
Los niveles, los personajes, los platos y los enemigos comparten un estilo visual caricaturesco apoyado en una paleta de colores pastel que potencia la ternura general. Elmo, los visitantes del restaurante y el propio chef están diseñados para transmitir dulzura incluso cuando la cocina entra en plena crisis y las órdenes vuelan por el mapa.
Este contraste entre estética adorable y caos creciente funciona muy bien, porque los enemigos pueden parecer encantadores en su diseño pero se convierten rápidamente en objetivos prioritarios cuando empiezan a arruinar la barra de salud de los clientes. La sensación de estar en un “party game” visualmente amable es constante, pero la tensión mecánica no se queda atrás.
Elenco de personajes, enemigos y clientesLa banda sonora opta por melodías simples y originales que acompañan el viaje de Elmo, aportando calidez sin perder de vista el caos propio de los niveles más exigentes. Las acciones están reforzadas por claves sonoras claras: el graznido de las gaviotas avisa de su llegada al mapa, los quejidos de los clientes alertan cuando están recibiendo daño, el golpe característico confirma cada impacto del rodillo, el sonido del chef marca la recepción de ingredientes y la campana indica que el plato está listo para servir. Todo ayuda a que puedas “leer” la partida casi sin mirar cada detalle, algo que se agradece cuando el restaurante entra en modo multitarea extremo.
Cuestiono la moralidad mapache al tener que divertir a los clientes con bailes… aunque puede que tenga que ver con su ternuraVeredicto
Sous Raccoon es un juego de cocina caótica que combina ternura visual, gestión de recursos y tensión creciente para ofrecer partidas que se sienten como pequeñas raids culinarias en varios mapas. No intenta copiar al pie de la letra la fórmula de Overcooked, pero sí se nota inspirado y consigue encontrar su propia identidad gracias a su componente rogue-lite y a la forma en que obliga a elegir constantemente entre servir, curar y defender.
Sus puntos fuertes están en la claridad de sus sistemas, en el uso de señales visuales y sonoras para comunicar lo que ocurre en la cocina y en la sensación de progreso cuando las mejoras empiezan a encajar con el estilo de juego elegido. Por otro lado, las dificultades baja y media pueden resultar demasiado suaves durante varios niveles, lo que las hace poco atractivas para quienes ya vienen entrenados en otros simuladores culinarios de frenesí. Además, la ausencia de cooperativo local limita el típico plan de sofá y mando compartido.
Para jugadores que disfrutan de organizar el desastre en pantalla, que conocen bien el estrés delicioso de ver una barra de salud caer mientras el plato todavía está en preparación y que no temen a una curva de desafío más intensa, Sous Raccoon se perfila como una buena recomendación en su dificultad alta. A partir del segundo nivel empieza a entregar partidas desafiantes y memorables, capaces de convertir a este pequeño mapache en un nuevo referente dentro del subgénero de cocina caótica con toque rogue-lite.
Mini reseña de Sous Raccoon - Elaborada por @Martosty94





