Una chispa de locura

Internet, las redes sociales, los videojuegos. Son muchas las cosas que damos por hecho hoy en día y que nos unen como comunidad, pero todas ellas habrían sido imposibles sin el sacrificio y la mente del genio al que nos intenta acercar este juego: Nikola Tesla.
Blue Brain Games, el estudio padre de la trilogía The House of Da Vinci, desarrolla y publica The House of Tesla: Definitive Edition. Siguiendo la misma fórmula de la saga que les puso en el mapa, y con nuevas mecánicas basadas en la electricidad, nos presentan esta experiencia llena de puzzles e historia que no dejará a ningún fan del género indiferente. También cabe destacar que el día 20 de octubre de 2026 estará disponible la versión móvil del juego para dispositivos iOS y Android.
En un mundo que tiende cada vez más al consumo rápido de entretenimiento banal y que parece sentir orgullo por el analfabetismo cultural, es un privilegio, y algo digno de agradecer, que sigan existiendo estudios como Blue Brain Games. Que sigan apostando por este género es la prueba de que no se someten a la voluntad de la mayoría y, fieles a su idea, continúan creando videojuegos para entretener, enseñar y hacer pensar a quienes todavía disfrutamos de ello.
Entrando en la cabeza de un genio

Su historia nos sitúa en Nueva York, en los primeros años del siglo XX. Mediante diversos flashbacks que experimentaremos a lo largo de sus cinco capítulos, nos da contexto sobre cómo se ideó y construyó uno de los inventos más importantes de este genio: la famosa Torre Wardenclyffe, más conocida como Torre Tesla. Se trata de una inmensa torre de telecomunicaciones inalámbricas, pionera en su época, diseñada para la comunicación comercial transatlántica.
La narrativa no es uno de los mayores atractivos de este juego: por momentos se siente algo inconexa y se muestra, en gran medida, mediante cartas y artículos de prensa que iremos recogiendo por los escenarios. Sin embargo, es un agregado genial que eleva este juego de puzzles y lo convierte en una experiencia inmersiva, que traspasa la pantalla y te hace sentir parte de uno de los momentos más importantes de la historia.
La historia al alcance de tu mano

Mecánicamente, The House of Tesla: Definitive Edition y sus predecesores llevan el concepto de los puzzles a otro nivel. Por cómo funcionan los controles convencionalmente, cualquier juego, por distinto que sea, se controla con el mismo mando, o con el mismo teclado y ratón, y es una ardua tarea hacerte olvidar que solo estás pulsando teclas o botones, pero en este caso lo han conseguido. Se siente algo realmente físico: cada pieza que mueves, cada llave que giras, todo responde a un movimiento concreto de ratón, que hace las veces de tu mano. Es muy placentero e intuitivo, y me parece la clave de la inmersión y la satisfacción que produce resolver cada uno de sus puzzles.
Una de las principales novedades de este juego, a diferencia de los demás del estudio, es su "visión de ingeniero": una opción que te permite ver redes eléctricas a través de los objetos para resolver puzzles o llegar a zonas antes inaccesibles. Es un agregado fantástico, ya que responde al contexto de la historia y aporta una capa más de profundidad.
Cuando el juego original fue lanzado, tenía ciertos problemas: un rendimiento mediocre, controles algo imprecisos y algunos puzzles con errores. Por suerte, todos estos errores se han solucionado: el rendimiento es perfecto, los controles se sienten muy naturales y, aunque tuvieron que quitar un par de puzzles menores para arreglarlo, la experiencia es fluida y satisfactoria de principio a fin.
El efecto escape room

Donde otros juegos del género te colocan frente a una caja llena de partes móviles con el único objetivo de abrirla, sin saber bien el porqué, en las creaciones de Blue Brain Games cada escenario se siente como un gran escape room interconectado que deberás resolver para poder seguir avanzando.
Esto permite cosas que de otra forma habrían sido imposibles: empezar a resolver por la zona que te resulte más atractiva, recordar un puzzle que ya visitaste anteriormente al encontrar la pieza que encajaba en él.
Por desgracia, este fantástico concepto también es el motivo de algunos de sus mayores errores: su movilidad y algunas escenas que, en su reiteración, se hacen eternas. El movimiento no es libre: está basado en distintas perspectivas ubicadas en puntos concretos de cada instancia. A veces se siente demasiado pesado tener que ir moviéndote entre cámaras y, si intentas hacerlo demasiado rápido, el juego se confunde y te devuelve a la anterior. Es algo que resulta muy molesto cuando te ves obligado a moverte en habitaciones grandes con distintos recovecos. También resulta frustrante que, a veces, al interactuar con algo que acciona mecanismos fuera de plano, pierdes el control de tu cámara y se muestra la animación de cómo ese mecanismo se acciona. Esto tiene todo el sentido y es algo necesario, pero cuando te ves forzado a interactuar con ese mecanismo varias veces durante el puzzle, la duración de esas animaciones se hace muy larga y pesada, algo que rompe el ritmo del juego y lo alarga de forma artificial.
Otro de sus problemas es algo imposible de solucionar: su duración es extremadamente variable dependiendo de quién lo juegue. Al igual que en un escape room, tu habilidad forma parte de la experiencia. Para un jugador experimentado en el género, esto puede ser un paseo de unas cuatro o cinco horas, sencillo y fluido. Por contra, un jugador menos habilidoso podría doblar ese número de horas, pero nunca topará con un muro, ya que el juego pone a tu disposición mecánicas de accesibilidad para estos casos. Con un solo click recibirás pistas constantemente para que puedas seguir avanzando sin problema, y si aun así no puedes resolver algún puzzle en concreto, pasado un breve periodo podrás saltarlo entero y continuar disfrutando.
Personalmente, me parece perfecto que se hayan integrado estas mecánicas; el videojuego debe divertir a todo tipo de jugadores, o hacer un esfuerzo para ello. Además, no son nada invasivas, por lo que no suponen ningún perjuicio para quienes prefieran no usarlas.
Conclusión
Soy amante del género, pero eso no me hace perder la objetividad: este The House of Tesla es maravilloso, pero no es una experiencia apta para todo el mundo. Es un juego lento, a veces complejo, una experiencia tan satisfactoria como frustrante, dependiendo del jugador. Si lo que leíste te llamó la atención, seguramente seas el público perfecto para adquirirlo; si te aburrió, entonces es mejor que no pierdas tu tiempo.
The House of Da Vinci ya cuenta con una versión para VR increíble. Siento que estos juegos están hechos para jugarse así. No sé si entra en los planes del estudio, pero si llega a salir esa versión, estaré deseando jugarla.
