Un mundo que invita a explorar

Unknown Hex, desarrollador y editor de Until North Ends, nos propone un juego de supervivencia y construcción ambientado en un mundo de inspiración nórdica generado de forma procedimental. A primera vista puede parecer un survival más, pero después de varias horas de juego me he llevado una sorpresa: incluso jugando completamente solo, nunca he sentido que necesitara de otro jugador para disfrutarlo.
Su estilo visual low-poly es sencillo, pero está lleno de pequeños detalles que hacen que recorrer el mundo resulte agradable. La propuesta es clara desde el principio: explorar, conseguir recursos, fabricar herramientas, levantar nuestro refugio y seguir avanzando a nuestro ritmo. Es uno de esos juegos que no intenta presionarte constantemente y deja bastante espacio para descubrir el mundo por tu cuenta.
Explorar siempre tiene recompensa

Una de las cosas que más me ha gustado es cómo está planteada la exploración. Los diferentes biomas transmiten muy bien su nivel de peligro, así que antes de adentrarte demasiado ya puedes intuir qué tipo de enemigos o recursos vas a encontrar. Esto hace que conseguir materiales no sea simplemente recoger todo lo que aparece delante de nosotros, sino que tenga un pequeño componente de planificación.
Las cuevas añaden todavía más variedad, ya que esconden recursos y zonas diferentes, mientras que el sistema de navegación aporta bastante libertad. Podemos construir una embarcación para movernos entre islas, pero también lanzarnos al agua y nadar si nos apetece buscar otra ruta. El mapa es sorprendentemente grande para tratarse de un acceso anticipado, y precisamente ahí está una de las claves del juego: Unknown Hex ya ha confirmado que la versión final añadirá más biomas, contenido y opciones de personalización sin aumentar el precio, algo que siempre se agradece cuando hablamos de un juego en acceso anticipado.
Construir un refugio que realmente sientas tuyo

Si hay algo imprescindible para mí en este tipo de juegos es poder construir mi propio refugio, y aquí cumple bien. Podemos levantar una base, decorarla y convertirla en un espacio que realmente sintamos nuestro. No se limita a ser un lugar donde guardar cofres, sino que también forma parte de la progresión del personaje.
La creación de personaje, la agricultura, la cocina, la fabricación de objetos y el refinado de materiales consiguen que siempre haya algún objetivo nuevo que perseguir. Me gusta especialmente que el apartado visual acompañe esta sensación, porque aunque los gráficos sean sencillos, el mundo tiene suficiente personalidad como para hacer entretenida la búsqueda de recursos y la construcción de nuestro pequeño hogar.
Crear, mejorar y descubrir nuevas posibilidades

La fabricación es otra de las partes que consigue darle sentido a la exploración. No basta con recoger materiales porque sí, ya que muchos de los recursos que encontramos tienen una utilidad concreta cuando regresamos a nuestra base. Podemos refinar minerales, trabajar diferentes materiales, preparar objetos mediante la alquimia, curtir cuero y utilizar distintas estaciones para crear equipamiento cada vez más avanzado. Esto hace que salir a explorar tenga un objetivo claro, ya que siempre podemos encontrar algún recurso que nos permita mejorar nuestras herramientas, preparar nuevos objetos o avanzar hacia zonas más peligrosas. Además, el juego nos permite descubrir nuevas recetas y posibilidades conforme conseguimos materiales, haciendo que esa sensación de progresión esté muy ligada a nuestra propia exploración.
Esta progresión también ayuda a que Until North Ends tenga un ritmo bastante cómodo. Podemos pasar un rato dedicándonos a construir, cultivar o preparar materiales y, cuando nos apetezca cambiar de actividad, nos equipamos nuestras armas y salir a explorar. No tenemos que seguir un camino completamente lineal, por lo que podemos decidir cuándo queremos centrarnos en mejorar nuestra base, cuándo salir a buscar recursos o cuándo merece la pena arriesgarnos a entrar en una cueva o explorar una nueva isla. Y teniendo en cuenta que todavía estamos ante un acceso anticipado, todo esto tiene todavía margen para crecer. Saber que se añadirá nuevo contenido, aprovechando los comentarios de la comunidad para expandir la experiencia, nos abre un gran margen de crecimiento con infinitas posibilidades.
Un combate sencillo que cumple su función

El combate no pretende reinventar nada, pero tampoco creo que lo necesite. Tenemos diferentes tipos de armas y eso permite afrontar los enfrentamientos con la estrategia que más nos guste. Podemos adaptar el equipo a cada situación y, dentro del conjunto del juego, funciona bastante bien porque la supervivencia y la exploración siguen teniendo más peso que la acción pura.
El único aspecto que me ha terminado chirriando es el ciclo de día y noche. Personalmente, me parece demasiado rápido y habría agradecido disfrutar algo más de cada momento antes de que cambiara el entorno. No es un problema que rompa la experiencia, pero sí uno de esos pequeños detalles que creo que el estudio podría ajustar durante el desarrollo.
Conclusión

Until North Ends me ha dejado una sensación muy positiva porque consigue que la supervivencia, la construcción y la exploración funcionen muy bien incluso jugando en solitario. Su estilo visual sencillo está lleno de pequeños detalles, los diferentes biomas invitan a seguir descubriendo el mapa, las cuevas y la navegación aportan variedad y la posibilidad de construir y decorar nuestra propia base hace que siempre tengamos un motivo para volver a casa. El combate cumple sin llegar a destacar, el ciclo de día y noche todavía necesita algo de trabajo debido a su excesiva rapidez, que genera cierta sensación de pérdida de tiempo. Aun así, hay que recordar que sigue en desarrollo activo con mucho contenido por llegar. Precisamente por la sólida base que ya posee, creo que es una propuesta muy recomendable para quienes disfrutan de los juegos de supervivencia y construcción sin necesidad de que todo gire alrededor del cooperativo.