
Hay pocos juegos que nos hayan hecho querer estampar el mando contra la pared, y Versus ha conseguido entrar en esa selecta lista negra. Se trata de un run and gun dinámico que alterna perspectivas entre el 2.5D y el 3D para mantenerte siempre en movimiento. El juego lleva la dificultad como una medalla de honor; las referencias a Contra son obvias, pero aquí la cosa se pone color de hormiga: en lugar de las clásicas 10 vidas, solo tienes 3.
Para "compensar", tenemos un chaleco que teóricamente aguanta 3 impactos. Y digo "en teoría" porque aquí no existe la invulnerabilidad tras recibir daño; si te comes una ráfaga enemiga y no te quitas, el chaleco se esfuma en un segundo y tú con él. Ojalá la cosa terminara allí, pero si una bala te mata y recibes un segundo tiro, el impacto proyecta tu cadáver hacia atrás y, como el juego te revive exactamente dónde quedó tu cuerpo, es muy probable que te devuelva secciones enteras atrás. Si un salto te había dado problemas o si dejaste enemigos detrás, probablemente morirás de nuevo.

El juego ofrece tres niveles de dificultad, todos dignos de un reto real. Sin embargo, lo que más va a dividir a la comunidad no es el daño de los enemigos, sino el apartado visual. Versus utiliza IA para el arte y las cinemáticas, y el estilo cambia según la dificultad:
Modo Fácil: Verás cinemáticas de apertura con un estilo animado.
Modo "Dame Versus": El arte se vuelve más realista.
Contrario a lo que muchos podrían esperar del uso de estas herramientas, no se ve mal del todo, pero es un punto que definitivamente debes contemplar si eres un purista del diseño tradicional.
Si decides entrarle, hazte un favor y no te saltes el tutorial. El inicio es abrumador por la cantidad de mecánicas y habilidades que debes dominar; sin el tutorial, tu esperanza de vida es la de una mosca de la fruta.
A esto hay que sumarle que el control se siente torpe en momentos clave. Tenemos un botón para rodar, pero el personaje no avanza por sí solo, lo que provoca situaciones donde terminas rodando en tu propio eje de forma patética mientras te llueven balas. Además, el entorno es traicionero: aunque puedes saltar plataformas, a veces estas mismas te bloquean el salto, arrinconándote para que el enemigo te ejecute sin piedad.
Como buen heredero de Contra, los jefes en Versus no son solo enemigos con mucha vida; exigen precisión en los disparos y para reconocer los patrones. El segundo jefe es divertidísimo y es a lo que debió haber aspirado Mass Effect 2 con su jefe final.
Le pedimos a una IA que replicara el juego... quedo muy Ad HocLo malo es que, con ese control torpe del que hablamos, pelear contra un jefe gigante se siente injusto y es probable que pierdas más de una partida por ese motivo. Si logras memorizar los patrones, la satisfacción de vencerlos es enorme, pero prepárate para ver la pantalla de carga más veces que a tu propia familia.
Es difícil calificar este proyecto. Por un lado, el control y ciertas decisiones de diseño te dan ganas de mandarlo a volar, pero por otro, si logras superar esa barrera de entrada y perdonar su tosquedad, encontrarás un juego legítimamente divertido. Se nota que hay corazón detrás y el juego probablemente exige más habilidad de la que tiene el jugador promedio... pero aún necesita un par de martillazos.