Cuatro patas, muchos combates y un destino por descubrir
Los gatos suelen tener fama de independientes, territoriales y bastante peleones. Si a todo eso le añadimos clanes enfrentados, misteriosas profecías y combates por turnos, tenemos los ingredientes de Warrior Cats: Clans of the Forest, un RPG basado en la conocida saga literaria de Erin Hunter.
Desarrollado por Bamtang Games y editado por Trailmark Games, el título nos lleva a un mundo donde los felinos viven organizados en comunidades, defienden sus territorios y luchan por convertirse en grandes guerreros.
Aquí podremos crear nuestro propio gato, explorar diferentes regiones, completar misiones y enfrentarnos a todo tipo de enemigos. Y lo mejor es que los combates recuerdan bastante a los de Pokémon, algo que hemos disfrutado especialmente.

Cuatro clanes y muchas historias que contar
La aventura transcurre en los territorios del lago, donde conviven cuatro grandes clanes: el Clan del Trueno, el Clan del Río, el Clan de la Sombra y el Clan del Viento. Cada uno tiene su propia identidad, territorio y forma de entender la vida.
Nuestra primera decisión será crear al protagonista. El editor permite modificar numerosos aspectos de su apariencia, como el pelaje, los colores y las marcas.
Una vez terminada la creación, tendremos que escoger nuestro clan. Esta elección es importante porque el modo historia cuenta con cuatro tramas originales escritas para el videojuego por el escritor de la saga, una para cada comunidad.
Comenzaremos como aprendices y tendremos que demostrar que somos capaces de convertirnos en verdaderos guerreros. Por el camino conoceremos a otros miembros del clan, participaremos en diferentes acontecimientos y descubriremos el papel que tenemos reservado en una misteriosa profecía.
También aparecen personajes conocidos de las novelas, algo que seguramente agradecerán quienes estén familiarizados con este universo. Sin embargo, no es imprescindible haber leído los libros para entender la propuesta.

Combates que nos recuerdan a Pokémon
Si hay algo que destaca del título, es su sistema de combate. Estamos ante enfrentamientos por turnos que recuerdan bastante a Pokémon, donde no basta con atacar constantemente para conseguir la victoria.
Las batallas pueden enfrentar a equipos de hasta tres gatos contra tres enemigos. Durante nuestro turno tendremos que elegir qué movimiento utilizar, teniendo en cuenta las características de cada habilidad y la situación del combate.
Uno de los elementos más interesantes son las posturas de combate. Según el movimiento que utilicemos, nuestro gato adoptará una posición ofensiva, defensiva o de otro tipo, lo que influirá en la efectividad de los siguientes ataques.
Esto hace que tengamos que prestar atención a las acciones del rival y pensar qué nos conviene hacer. Además, algunos movimientos permiten aplicar estados perjudiciales a los enemigos o mejorar las capacidades de nuestros compañeros.
El juego incluye 75 movimientos diferentes que podemos descubrir y desbloquear, aunque cada gato solo puede llevar cuatro equipados al mismo tiempo. Por tanto, tendremos que escoger cuidadosamente nuestras habilidades y buscar combinaciones que funcionen bien.
También encontramos una buena variedad de adversarios. Además de otros gatos pertenecientes a clanes rivales, tendremos que enfrentarnos a zorros, tejones, perros y diferentes animales que representan una amenaza.
Resulta muy acertada esta manera de plantear los enfrentamientos. Es un sistema fácil de comprender, pero con suficientes posibilidades como para que resulte interesante preparar nuestras estrategias. Y conseguir nuevas habilidades es una buena excusa para seguir buscando pelea.

De pequeños aprendices a grandes guerreros
Otro apartado importante es la progresión de nuestros gatos. No comenzaremos siendo los más fuertes del bosque, sino que tendremos que mejorar poco a poco mediante los combates, el entrenamiento y las misiones.
A medida que avancemos, conseguiremos experiencia, aumentaremos nuestras capacidades y desbloquearemos movimientos que ampliarán nuestras posibilidades durante las batallas.
También podremos configurar las habilidades de nuestros compañeros, lo que añade otra capa de estrategia. No se trata únicamente de mejorar al protagonista, sino de preparar un equipo capaz de enfrentarse a distintos peligros.
La progresión también está relacionada con nuestra posición dentro del clan. Empezaremos como aprendices, pero nuestras acciones nos permitirán ascender y asumir responsabilidades cada vez mayores.
Además, las relaciones con otros personajes tienen su importancia. Podremos conversar con ellos y tomar decisiones que influyen en nuestros vínculos, así como conseguir determinadas recompensas.
Todo esto ayuda a que mejorar a nuestros felinos tenga sentido más allá de aumentar unos cuantos números. Siempre habrá alguna habilidad que conseguir o algún nuevo desafío para comprobar cómo funciona nuestra estrategia.

Un bosque lleno de actividades
Fuera de los combates, encontramos una aventura en tercera persona que nos permite recorrer los diferentes territorios.
Visitaremos bosques frondosos, zonas pantanosas, grandes praderas y lugares especiales. Cada región tiene su propia ambientación y está relacionada con los clanes que habitan en ella.
Durante nuestros desplazamientos podremos trepar a los árboles, seguir rastros mediante el olfato, cazar animales y recoger materiales. Estos últimos sirven para fabricar objetos que pueden ayudarnos durante la aventura.
La caza también forma parte de nuestras responsabilidades, ya que tendremos que conseguir alimento para nuestro clan. De esta manera, el juego combina las misiones principales con actividades relacionadas con la vida cotidiana de los felinos.
Lo que menos nos ha convencido son las misiones secundarias. Aunque sirven para conseguir recompensas y continuar progresando, muchas presentan objetivos bastante básicos, como recoger determinados materiales, desplazarnos hasta algún lugar o derrotar enemigos una y otra vez.
Hemos echado en falta encargos algo más elaborados, con situaciones diferentes o pequeñas historias que aportasen mayor variedad. No es algo que nos haya impedido disfrutar de la aventura, pero creemos que este apartado podría haberse aprovechado mejor.
Tres modos para seguir sacando las uñas
El título no se limita a ofrecernos una campaña. Tenemos tres modalidades con planteamientos diferentes que amplían sus posibilidades.
La principal es Profecía, donde encontramos las cuatro historias correspondientes a los distintos clanes. Es el modo que reúne la exploración, las misiones, los personajes y la progresión de nuestros gatos.
Por otra parte, Defensor está pensado para quienes prefieren centrarse en los enfrentamientos. Su objetivo consiste en resistir el mayor tiempo posible durante una partida contra algunos de los enemigos más peligrosos.
Finalmente, tenemos Escaramuza, una modalidad que permite combatir contra otros jugadores mediante un sistema multijugador asíncrono. Es decir, no necesitamos coincidir conectados al mismo tiempo para participar.
Las funciones online también permiten visitar los campamentos de nuestros amigos, fabricar objetos para ayudarlos y regalarles materiales.
Nos parece interesante que existan estas alternativas, especialmente porque ofrecen más oportunidades de aprovechar el sistema de combate, uno de los grandes atractivos del conjunto.

Un mundo felino con personalidad
En el apartado visual encontramos gráficos tridimensionales de estilo estilizado, con personajes de apariencia reconocible y escenarios naturales que buscan recrear el universo de las novelas.
Los distintos territorios tienen características propias, desde los bosques del Clan del Trueno hasta las zonas abiertas del Clan del Viento. Esa variedad resulta importante en una aventura donde pasaremos bastante tiempo explorando.
Los gatos son, como no podía ser de otra manera, los grandes protagonistas visuales. Su diseño y las numerosas posibilidades de personalización contribuyen a darles identidad, aunque la propuesta apuesta más por su ambientación que por un despliegue gráfico espectacular.
La música acompaña los desplazamientos, las conversaciones y los enfrentamientos, ayudando a diferenciar los momentos tranquilos de las situaciones más peligrosas.
También contamos con textos en español, algo que agradecemos especialmente en un RPG con tantas conversaciones y explicaciones. Las voces, por su parte, están disponibles en inglés.

Conclusión
Warrior Cats: Clans of the Forest destaca por su combinación de exploración, progresión de personajes y, especialmente, combates por turnos.
El sistema de enfrentamientos al estilo Pokémon es su mayor atractivo. La posibilidad de aprender movimientos, combinar habilidades y preparar diferentes estrategias consigue que las batallas tengan bastante protagonismo dentro de la aventura.
También nos parece interesante poder crear nuestro propio felino, escoger entre cuatro clanes y avanzar hasta convertirnos en un guerrero respetado. A esto se suman los diferentes modos de juego, que ofrecen alternativas para continuar disfrutando de sus mecánicas.
Lo que menos nos ha convencido son las misiones secundarias. Sus objetivos resultan demasiado sencillos y nos habría gustado encontrar encargos más variados y elaborados.
Aun así, estamos ante un RPG muy entretenido, especialmente recomendable para quienes disfrutamos de los combates por turnos y de mejorar poco a poco a nuestros personajes.