
"El silencio rara vez significa que no haya nada que decir… A veces simplemente significa que la verdad resulta demasiado peligrosa para ser pronunciada."
Vivimos en un mundo donde las respuestas parecen encontrarse a un “clic” de distancia; sin embargo, existen lugares donde las preguntas valen mucho más que las respuestas. Scholar Adventure: Mystery of Silence toma esa idea y construye una aventura que nos recuerda que la curiosidad puede ser tanto una virtud como una condena porque hay secretos que cambian la vida... y otros que quizás jamás debieron ser descubiertos...

Encarnamos a William, un joven escritor que, en busca de inspiración para su primera gran novela decide viajar hasta una remota abadía cuyos monjes han realizado un estricto voto de silencio…. pero lo que parecía ser un tranquilo retiro literario pronto se transforma en una investigación llena de misterio en donde cada pasillo, cada habitación y cada conversación silenciosa parecen ocultar una verdad mucho más oscura de lo que imaginábamos.


Lo interesante es que el juego utiliza el silencio como parte de su narrativa, no solo porque los personajes hablan poco, sino porque constantemente invita al jugador a observar, interpretar y conectar las piezas por sí mismo.

Conforme avanzamos comprendemos que el verdadero enemigo no es aquello que vemos... sino aquello que permanece oculto.

Quizás como ocurre muchas veces en la vida las respuestas más importantes nunca llegan cuando alguien nos las dice, si no cuando aprendemos a escuchar aquello que nadie se atreve a pronunciar...

Aunque William es el protagonista de la aventura, el verdadero peso de la historia recae sobre los habitantes de la abadía.

Cada personaje transmite la sensación de guardar algo para sí mismo. Nadie parece completamente inocente, pero tampoco completamente culpable.

Esa constante ambigüedad consigue mantener la intriga durante toda la aventura y hace que desconfiemos prácticamente de cualquiera que se cruce en nuestro camino.

William también evoluciona conforme avanza la investigación, pues lo que comenzó como un simple viaje en busca de inspiración termina convirtiéndose en una experiencia que pone a prueba su curiosidad, su lógica y su capacidad para afrontar verdades que quizás nunca quiso encontrar.

Al final el juego parece recordarnos que el conocimiento siempre tiene un precio. Y que no toda verdad trae paz... algunas únicamente cambian para siempre nuestra manera de ver el mundo.


Scholar Adventure recupera con muchísimo cariño la esencia de las aventuras gráficas point & click de los años noventa, ya que explorar escenarios, recoger objetos, resolver puzles ambientales y relacionar pistas forman parte de una experiencia que constantemente recompensa la observación y el razonamiento lógico.

Su pixel art oscuro, su banda sonara, su ambientación bien cuidada y pequeños toques de humor negro, consigue transmitir una sensación permanente de misterio sin necesidad de recurrir a la acción constante.

Además, su duración de aproximadamente 2 horas hace que la aventura mantenga un ritmo muy sólido de principio a fin ideal para jugadores que gustan de experiencias que en una sola sesión de juego puedan disfrutar del título completo.

Entre otros merece la pena mencionar que se agradece la multi-variedad de idiomas que proporciona el título con una muy buena traducción al español y que en nuestro caso la experiencia de jugarlo con mando de XBOX fue bien lograda, sin embargo quizás con teclado y mause se sienta mas natural la jugabilidad como todos los point-click games.


Scholar Adventure: Mystery of Silence es una carta de amor a las aventuras gráficas clásicas… más allá de sus acertijos y de su excelente ambientación, consigue construir una historia que habla sobre la curiosidad, el conocimiento y esa necesidad tan humana de buscar respuestas incluso cuando sabemos que podríamos no estar preparados para encontrarlas.

Porque quizás crecer no consiste únicamente en descubrir la verdad... sino en aceptar que existen secretos cuyo peso puede acompañarnos para siempre.

Si disfrutas los point & click, los misterios, las historias de investigación y/o culto y las aventuras narrativas que invitan a pensar más de lo que muestran, este pequeño indie demuestra que todavía hay mucho espacio para las grandes historias contadas con pocos recursos, ya que una buena historia no siempre va de tener las cosas tangiblemente directas, pero también toda la inmersión y ambientación hace que la atmósfera hable por si sola incluso en el medio del más profundo silencio.


