Una propuesta tan extraña como divertida — Don't Let It Starve
Hay juegos que consiguen llamar tu atención simplemente porque hacen algo diferente, y Don't Let It Starve fue una de esas sorpresas para mí. Su propuesta me pareció excelente y, sobre todo, original. Aunque a primera vista puede parecer otro roguelike de supervivencia, rápidamente demuestra que tiene suficientes ideas propias para diferenciarse.

Cosas que me gustaron
Una de las cosas que más disfruté fue su particular sistema para organizar la comida y los objetos. Tener que acomodar los ingredientes, aprovechar el espacio disponible y descubrir las posibilidades de los diferentes objetos convierte cada partida en una pequeña experimentación. Los objetos únicos y sus combinaciones hacen que esta mecánica sea todavía más interesante.

La ambientación es otro de sus grandes aciertos. Aunque no es un juego de terror que busque asustarte constantemente, consigue crear una vibra bastante espeluznante. Hay una sensación de inquietud que acompaña la partida y que, junto con los escenarios y la presentación, funciona muy bien.

También disfruté bastante de la historia y el misterio que rodea al juego. Sin entrar en spoilers, hay suficientes elementos para despertar la curiosidad y querer seguir jugando para descubrir qué está ocurriendo. La narrativa acompaña a la jugabilidad sin intentar imponerse sobre ella.

Y hablando del monstruo, es uno de los detalles que más personalidad le da al juego. Me hizo mucha gracia cómo se burla de nosotros cuando no le gusta la comida que preparamos, especialmente por sus comentarios en francés y ese tono constantemente burlón. Es un pequeño detalle, pero consigue hacer que el juego tenga mucho más encanto.


Cosas a mejorar 🔧
En cuanto al apartado técnico, durante mi primera partida tuve algunos pequeños tirones al principio, aunque después el rendimiento fue bueno y el problema no volvió a aparecer. También encontré un inconveniente en el menú de ajustes: al modificar algunas opciones mediante los controles deslizantes, la navegación parece avanzar únicamente en una dirección y no permite retroceder directamente. Por ejemplo, si tengo la sensibilidad de la cámara en 60 y quiero bajarla a 40, tengo que recorrer nuevamente todos los valores hasta llegar al número deseado. Es un detalle menor, pero sería mucho más cómodo poder navegar en ambas direcciones.
Mi opinion personal
En definitiva, Don't Let It Starve es un juego que recomiendo especialmente a quienes disfrutan de los roguelikes y buscan algo diferente. La combinación de gestión de comida, objetos únicos, misterio, humor y una ambientación inquietante consigue darle una identidad propia. Personalmente, me gustó porque toma ideas conocidas y las combina de una manera extraña, divertida y muy particular.
Al principio también puede dar la sensación de que algunas situaciones son un poco repetitivas, pero creo que esto forma parte de la naturaleza del género roguelike. Cada partida sirve para aprender, experimentar con nuevas combinaciones y descubrir posibilidades diferentes, por lo que esa repetición termina teniendo un propósito.
Si te gustan los roguelikes, creo que vale la pena darle una oportunidad. Puede que al principio parezca sencillo, pero conforme experimentas con sus mecánicas y descubres sus pequeños detalles, es fácil entender dónde está su encanto.